El General de Gaulle visita Lima, 1964.
El Perú y Francia establecen relaciones diplomáticas en 1852. Un cordial vínculo de cooperación y amistad une desde entonces a ambos países. Sus relaciones se basan en la vocación común de ambos Estados por el respeto a las normas del derecho internacional y el desarrollo y la paz entre los pueblos. La amistad que comparten Perú y Francia se nutre, sin embargo, de una antigua curiosidad y aprecio mutuos que suman ya varios siglos.
Breve reseña histórica
Desde mediados del siglo XVI, las referencias efectuadas por cronistas e historiadores al cuantioso botín que el Inca Atahualpa entregó en vano a los conquistadores españoles para su negado rescate, y el posterior hallazgo de las mina de Potosí y otras vetas de metales preciosos en el entonces floreciente Virreinato del Perú, alimentaron el imaginario europeo sobre la fabulosa riqueza del recién conquistado Imperio de los Incas. Francia fue, por cierto, uno de los países que mayor atención prestó al hechizo de las nuevas tierras. Así, en el siglo XVIII los franceses crearon una metáfora con la palabra Perú, para designar no un lugar, sino la propia riqueza, el país de todas las riquezas. De ahí la expresión “c’est le Pérou”, para hablar de una gran fortuna, de algo inesperado, o de gran interés; o “gagner le Pérou”, para referirse a la acumulación de una gran fortuna o al haber ganado una ganga; pero también la expresión en sentido negativo, “ce n’est pas le Perou”, para referirse a cosas que no tienen un gran valor.
Los primeros contactos del Perú con Francia fueron iniciados por navegantes, comerciantes y científicos franceses que llegaron a las costas de nuestro país a fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII . Francia empieza entonces a mostrar un especial interés por el Perú y a ejercer una marcada influencia en nuestra independencia de España, no sólo a través de las ideas emancipadoras inspiradas en el pensamiento de los Enciclopedistas y en los ideales de la Revolución de 1789, sino, años más tarde, a través de la presencia de oficiales franceses. Un ilustre limeño, Pablo de Olavide, fue, por cierto, contertulio de Voltaire y la impronta del pensamiento francés se notará en publicaciones tan importantes como El Mercurio Peruano, además del afrancesamiento de la propia administración borbónica en la corte de Madrid y sus dominios virreinales. El pensamiento francés ejercerá también una especial influencia en la formación del nuevo Estado peruano, en sus instituciones, en los círculos intelectuales y en la configuración de los valores de la sociedad peruana.
Como resultado del creciente interés de los comerciantes franceses por expandir el comercio con el Perú, Francia nombró su primer Cónsul General en el Perú en 1827, iniciándose así las relaciones consulares. Cuatro años más tarde, en 1831 Francia procederá a reconocer la independencia del Perú. En 1852, como queda dicho, se inician las relaciones diplomáticas. En 1866, durante la ocupación española de las islas Chincha del Perú, Francia ejerce un importante papel de mediación. Con ocasión de la Guerra del Pacífico (1879–1881), Francia ofreció sus importantes oficios para buscar una salida pacífica al conflicto y protestó cuando correspondía contra los abusos y excesos del ejército invasor. A ello se debe sumar el valioso papel cumplido por el almirante Petit-Thouars, quien impidio la destrucción de la ciudad de Lima y la participación en la misma guerra de ciudadanos franceses al lado del Perú. Los peruanos tendrían la oportunidad de devolver este gesto a los franceses en la Primera Guerra Mundial , oportunidad en la que participaron al lado de Francia, como fue el caso de José García Calderón, quien murió en Verdun.
Como muestra de su interés por el Perú, desde fines del siglo XIX, Francia, con el aliento de los numerosos migrantes franceses establecidos en Lima y otras ciudades del Perú, irá creando en nuestro país una serie de instituciones como la Sociedad Francesa de Beneficiencia, la Maison de Santé, la Compañía de Bomberos Francesa, el Colegio La Recoleta y la Alianza Francesa. Una misión militar francesa se encargará también de profesionalizar al ejército peruano, cuya oficialidad usará durante algunas décadas el clásico kepí galo que aún conservan los alumnos de la Escuela Militar de Chorrillos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Perú, tras una inicial neutralidad, procedió a reconocer al gobierno en el exilio del general Charles de Gaulle, al establecer una legación diplomatica ante el Comité Francés de Liberación Nacional, en Argelia, que traería como resultado que, al final de las hostilidades , Francia propusiera al Perú elevar el nivel de sus respectivas representaciones a la categoría de Embajada. Poco después se crearía la Cámara de Comercio e Industria Peruano-Francesa, el Instituto de Estudios Andinos y el Colegio Franco Peruano.
Es en la segunda mitad del siglo XX donde las relaciones entre el Perú y Francia empiezan a diversificarse, a través del intercambio comercial, la ampliación de la cooperación en los campos científico, técnico, financiero y militar. Es también en estos años cuando se desarrollaron los primeras intercambios de visitas de autoridades de ambos países al más alto nivel, como las realizadas por el Presidente Manuel Prado a Francia y la visita del Presidente Charles de Gaulle al Perú, que permitieron consolidar las relaciones bilaterales entre ambos países.
Con el reinicio en 1973 de los ensayos nucleares franceses en el Atolón de Muroroa en el Océano Pacífico, las relaciones bilaterales entre ambos países sufrieron un deterioro. El gobierno peruano de entonces se vio en la obligación de romper relaciones diplomáticas con Francia en señal de protesta, pero las relaciones fueron normalizadas a partir de 1975.
En las últimas décadas las relaciones bilaterales entre el Perú y Francia se han venido fortaleciendo y diversificando tanto a nivel político, económico como en el terreno de la cooperación. La relación política bilateral alcanzó su punto culminante en el 2003 con la suscripción del Acuerdo Marco de Cooperación y la posterior visita oficial del Presidente Alejandro Toledo a Francia.
El Acuerdo Marco
Gracias al Acuerdo Marco de Cooperación, el Perú y Francia cuentan por primera vez con una comisión específica encargada de acordar y supervisar acciones conjuntas en todo el espectro de las relaciones bilaterales. El Acuerdo contempla asimismo la participación de representantes de los sectores privados de ambos países en la Comisión Económica y Financiera para asegurar el dinamismo de las medidas que se adopten. La renovada Comisión Mixta de Cooperación Cultural, Científica y Técnica también incorpora la presencia de gobiernos regionales y ONGs, de manera tal que la sociedad civil coordine directamente sus actividades con las entidades estatales correspondientes de los dos países y se impulse así el desarrollo de la cooperación descentralizada, el área de cooperación de mayor crecimiento en Francia. Finalmente, el Acuerdo creó una inédita instancia bilateral de concertación política y diplomática: la Comisión General Peruano-Francesa. La reunión inaugural de la Comisión General peruano-francesa se realizó en enero del 2005 en Lima y fue presidida por el Ministro de Relaciones Exteriores del Perú y por el entonces Ministro para la Administración del Territorio de Francia.
Concertación y Cooperación entre el Perú y Francia
La Comisión General es un novedoso y amplio mecanismo de coordinación bilateral que comprende a su vez 3 Comisiones Mixtas: 1) Diálogo Político; 2) Asuntos Económicos y Financieros; y, 3) Cooperación Cultural, Científica y Técnica.
La Comisión Político–Diplomática hace una permanente revisión y evaluación general conjunta de la relación bilateral a la luz de la positiva dinámica actual. De esta manera, se desea establecer, siempre de manera consensuada, orientaciones y derroteros para el desarrollo de las vinculaciones. Asimismo, es el marco para abordar temas actuales de la agenda internacional como la reforma de las Naciones Unidas, la lucha contra la corrupción, la impunidad, el narcotráfico y el terrorismo, así como el fortalecimiento de la democracia, entre otros temas.
- Cooperación en el ámbito Político Diplomático
- Convenio para la Cooperación en el campo de los materiales de Defensa
- Cooperación Descentralizada
Es una fuente amplia entre ambos países para realizar intercambios de todo género. Tanto el Perú como Francia se encuentran en un proceso de descentralización acelerado que facilitará las relaciones directas entre ciudades, provincias (departamentos en el caso de Francia) y regiones. La cooperación descentralizada ha de ampliar los vínculos entre nuestros pueblos y las sociedades civiles en general, al estar más allá de las relaciones entre los gobiernos centrales.
La Comisión Económico–Financiera es el ámbito propicio para abordar el panorama económico de ambos países y, en ese contexto, identificar las perspectivas que existen para estrechar los vínculos en los ámbitos comerciales, de inversiones, turismo, entre otros.
- Cooperación en el ámbito Económico-Financiero
- Acuerdo Marco para la Cooperación en Materia de Turismo entre el Perú y Francia
La Comisión para la Cooperación Cultural, Científica y Técnica representa un ámbito muy dinámico de la relación bilateral, es el marco propicio para analizar las grandes perspectivas existentes en los campos de la investigación y colaboración científica; de la conservación y protección del patrimonio cultural; de los nuevos convenios de colaboración; de los intercambios académicos y de los intercambios artísticos.
Los campos concretos de la cooperación cultural en los que el Perú y Francia trabajan conjuntamente se refieren entre otros a proyectos arqueológicos, estudios de historia, investigación médica, uso de la energía nuclear, el mundo de las artes audiovisuales, otorgamiento de becas, intercambio de estudiantes y profesores.
Estas cooperaciones se encuentran institucionalizadas en los siguientes instrumentos:
- El Instituto Francés de Estudios Andinos, cuya sede está en Lima desde 1948, promueve y difunde el conocimiento del mundo andino.
- La red universitaria “Raúl Porras Barrenechea” constituida en el año 2001 ha permitido un importante desarrollo de los intercambios académicos.
- Acuerdo de Cooperación entre el Perú y Francia referente al Instituto de Investigación para el Desarrollo.
- La Organización para el Tratado de Cooperación Amazónica
- Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA)
- Protocolo Financiero para la Renovación de la Red de Transmisión de la Televisión Pública Peruana (IRTP).
- Convenio entre Bibliotecas Nacionales Perú – Francia